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¿Empresario o criminal? Vendedores ambulantes en Pomona defienden sus derechos contra la nueva ordenanza

  • Writer: Bianca N. Haro-Villa
    Bianca N. Haro-Villa
  • 3 hours ago
  • 5 min read

By Bianca N. Haro-Villa (she/her)

En ciudad de Pomona, como cualquier otra ciudad habitada de inmigrantes, hay (o más bien, había) gente trabajadora que sale de sus hogares para vender un delicioso esquite, papitas fritas con chile Valentina y limón para el antojo, tacos que con la primera mordida nos llevan un poco más cerca a nuestros familiares en México. Esto con el propósito de regresar a casa con suficiente dinero para mantener a su familia. 

Pero en las últimas semanas, con las redadas y la ordenanza de urgencia número 4351, ordenanza número 4349 y número 2024-155 implementada por el concilio, las calles de Pomona se encuentran vacías, sin vendedores ambulantes. El taquero con el que iba a comprar un burrito de adoba con queso derretido, frijoles de olla, cebolla, cilantro, y chile ya no esta en contraesquina de la tienda Cardenas. Los parques no tienen el mismo aire – no hay gente platicando y riendo con sus familiares mientras comparten un vaso de fruta con tajín. 

¿Cómo es que se mantienen los vendedores ambulantes ahora? ¿Quiénes son los vendedores ambulantes?

La mayoría de los vendedores ambulantes son gente inmigrada, de bajos ingresos, inquilinos, mujeres, y la mayoria son gente de color. El Instituto de Justicia hizo una encuesta en el 2015 de vendedores ambulantes con permisos en las ciudades más grandes de los 50 estados. El Instituto reportó que 51% de vendedores ambulantes que tomaron la encuesta son inmigrantes y 35% son Latinos. El ser vendedor ambulante crea una gran oportunidad para sostener a una familia y ser empresario—el horario flexible es una de las razones más llamativas. Pero también le da la oportunidad a la gente LGBTQ+, gente con discapacidades, y gente indocumentada que enfrenta discriminación en los trabajos y barreras legales. 

En Pomona, vendedores ambulantes han sido arrestados por ICE y ahora, con la nueva ordenanza implementada por el concilio, han temido el salir a vender. Pero no se han dado por vencida. Desde el año pasado, residentes de Pomona han luchado para seguir su oficio como empresarios. Platiqué con dos mujeres que están al tanto de la situación, asistí a una junta del concilio donde la gente dio comentarios públicos sobre el tema, y tomé el tiempo de leer documentos distribuidos por la ciudad, lo siguiente es lo que he concluido. 

En septiembre 22 del 2025, Public Council y la unión de vendedores ambulantes se unió en Pomona y dio un taller, “Know Your Rights,” para orientar a los vendedores ambulantes de las reglas estatales y del condado de Los Ángeles. De este taller se confirmó que la gente más afectada por estas nuevas leyes son mujeres y mamás solteras.

En octubre de 2025, Public Counsel mandó una carta al concilio de Pomona. La carta informa que los requisitos municipales para vendedores ambulantes sobrepasan la Ley de Venta Ambulante Segura (mejor conocida como SB 946) que fue aprobada el 17 de septiembre de 2018 por el gobernador de California. Uno de los requisitos más exigentes es el tener un seguro de responsabilidad civil de un millón de dólares. Con la intención de ayudar a sus residentes, la ciudad también publicó un folleto con información y requisitos—el costo de permisos, regulaciones de venta, restricciones en donde vender y horarios, y hasta tener una identificación válida. El folleto indica lo siguiente, “licencia de conducir o tarjeta de identificación de California u otra identificación emitida por el gobierno.” 

Todo esto ha dejado las calles de Pomona solas, con pocos vendedores ambulantes. En noviembre del 2025, residentes de Pomona atendieron la junta del concilio para abogar por sus derechos como vendedores ambulantes. Una de las presentes fue alumna de la preparatoria Garey, quien explicó que ahora vende fruta para ayudar a su familia, esto, después de que su madre fue arrestada por ICE. Su padre tiene miedo de salir a trabajar.  

Al tanto de este discurso ha estado el miembro del concilio distrito 2, Victor Preciado, quien está a favor de las reglas recién implementadas por el concilio. El 13 de enero de 2026, con el apoyo de Cal Poly Pomona y el condado de Los Ángeles, el concilio organizó una junta para informar a la comunidad de las nuevas reglas y “ayudar” a los vendedores ambulantes con los nuevos reglamentos. En esta plática estaban Anita Scott, City Council Manager, y J.D. Whitaker, Code Compliance Manager. 

De esta junta, los residentes notaron una gran desconexión entre la ley impuesta por el concilio y los vendedores ambulantes. En sí, los miembros del concilio no están informados ni tienen la mayor idea de cómo las nuevas reglas perjudican a los vendedores ambulantes. Parte del taller dio un ejemplo de vender celulares (desconexión), pero la mayoría de la gente vende comida. 

Otra “solución” fueron las microempresas—el vender de tu propia casa (otra desconexión). La mayoría de los vendedores son inquilinos, rentan un cuarto o quizás viven en el segundo piso. No todos los dueños de propiedad aceptarían que sus inquilinos vendan. También, las microempresas requieren que la comida que venden tiene que estar separada de la comida que usan para la familia, en si, tener otro refrigerador, lo cual es muy costoso (otra desconexión). 

Una última sugerencia fue TacoLandia o 909 Market. Al investigar más, concluí que esta opción es limitada en el hecho de que solo se vende de viernes a domingo y también es muy costosa (otra desconexión). Gente que ha vendido en TacoLandia o 909 Market, platica que no provee los suficientes ingresos y en sí, beneficia más a TacoLandia por las tarifas que tiene que pagar el vendedor ambulante. Todas las “soluciones” que dieron en el taller recalcan la gran desconexión que hay entre los políticos de Pomona y los vendedores ambulantes. 

El ser vendedor ambulante se ha criminalizado y hecho ilegal. Pero, ¿ser vendedor ambulante es ser parte de la economía informal o ilegal?

Hay una gran diferencia entre la economía informal y la economía ilegal. La economía informal es una forma de trabajo que no concuerda con las reglas establecidas por las jurisdicciones estadounidenses (ejemplo: tener permiso para vender fruta). Pero no es parte de la economía ilegal, actividades que van en contra de las formas de comercio aceptadas (ejemplo: vender drogas). Los vendedores ambulantes son parte de la economía informal porque la ley lo nombra así por no tener los permisos requeridos, pero no son criminales. Aunque no tengan los permisos requeridos por la ciudad, los vendedores ambulantes ayudan a la economía local, compran sus materiales e ingredientes en Pomona, gastan sus ganancias en Pomona, y contribuyen a la ciudad.

Los vendedores ambulantes son empresarios, no criminales. De acuerdo con Magnus Henrekson (2007), el ser empresario tiene tres características: 1) actividad que contribuye a renovar y cambiar la economía creando oportunidad económica, 2) funciones desempeñadas por personas que actúan por su propia voluntad, y 3) actividad que genere un alto rendimiento. El ser vendedor ambulante es ser empresario, es contribuir a la economía de Pomona, es ser trabajador. Invito a que el concilio de Pomona se informe y escuche a la gente para que en realidad sea una Ciudad Compasiva, como se ha nombrado desde el 2018.

Nota del autor: Gracias a Mari y Evelia por abogar por los derechos de la comunidad y por tomarse el tiempo de ponerme al tanto de la situación. 

Bianca is the daughter of immigrant parents from Guadalajara, Jalisco. She was raised in Southeast San Diego and now resides in Pomona. She is currently an Assistant Professor of Sociology at California State Polytechnic University, Pomona. Her research, informed by the lived experiences of her brothers, focuses on educational inequity, race and gender, and the school-prison nexus. Bianca’s agenda is a lifelong commitment to centering the voices of youth who are often overlooked in research, policy, practice, and social justice efforts.

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